El derecho al placer
La sexualidad sigue siendo un tema oculto en nuestra sociedad. Es gracias al encuentro sexual que se origina a vida, sin embargo, el encuentro erótico tiene muchas más connotaciones. Negar el derecho al placer, es negar nuestro derecho a disfrutar en general de la vida misma. El placer nos permite sentir cada día que hemos logrado de nuevo derrotar a la muerte.
Antropología del erotismo
Al incio de su obra "La Breve Historia del Erotismo" George Bataille analiza esta obra de arte rupestre, encontrada en la cueva de Lascaux, Francia:
La escena ha sido denominada"El Hombre de la Cabeza de Pájaro" y su origen aproximado se remonta al año 13.500A.C. A la derecha se observa un bisonte herido de muerte. El animal se desangra frente a un hombre que cubre su rostro con una máscara de pájaro y cuyo pene está erecto. ¿Por qué eligió este lejano antepasado, usar la caverna para hablarnos sobre su erotismo? ¿Es esta una forma de reconocerse #sexy y expresar su #erotismo?
En el Paleolítico Superior; los Homo Sapiens dejan huellas de sus existencia mediante herramientas y tumbas. Por una parte las piedras se han transformado en herramientas para trabajar y a su vez, el trabajo se ha constituido en un factor determinante de lo que define al ser humano. Por otra parte, los vestigios de tumbas indican, que la muerte es un tema, que cuestiona al ser humano. En este orden de ideas, en el arte rupestre, quedan plasmados los misterios, que determinan la existencia humana; trabajar (cazar), nacer, morir, matar, disfrutar de la unión sexual con el otro.
El arte y el sexo como fuentes de sentido
Gracias al arte, el trabajo evolucionó en un juego; las herramientas que sirven para matar, ahora se emplean para realizar actos creativos. Todo parece obedecer a un propósito. Así mismo, la sexualidad se vive con un propósito, pues a diferencia del animal, que es presa de sus instintos, el ser humano decide buscar el placer; disfrutar de la sensualidad, del juego, de la violencia, de los movimientos y las sensaciones de perderse en la piel del otro.
Según Bataille, la elección específica de los elementos de esta escena rupestre, como son la figura con su pene erguido, su máscara con forma de pájaro o el bisonte moribundo pueden permanecer como un gran enigma. Lo que sí se ha logrado develar en esta obra, es que el erotismo va de la mano del juego, del arte, de la vida y de la muerte. El momento del encuentro erótico está cargado de fuerza e intensidad. Los seres se encuentran, juegan, se acoplan, se perpetúan, corren hacia la vida y en dirección contraria a la muerte y finalmente caen en una tranquilidad profunda. El ser humano logró diferenciar el sexo como actividad fisiológica del encuentro erótico. La sensualidad, el placer, el juego, el gusto por ser y por ser uno con el otro son factores determinantes en la existencia de los humanos.
Es por eso que el arte rupestre se presta para un toque sexy, porque no podía eludir temas tan humanos como la conciencia del placer sexual.